La palabra GORDA en el banco de imágenes.




Cuando decidí escribir este blog, dije, ok, lo voy a hacer lindo y a usar imágenes con derecho de uso libre, nada de andar “robando” de blogs ajenos. Lo más simple para mi fue sacar de Canva.  Escribí “gorda” en el buscador y me encontré con resultados,, tristes y desagradables; aparecieron imágenes de mujeres agarrandose la panza con desagrado, amordazadas con un centímetro, rechazando una hamburguesa y sonriéndole a una manzana verde, había una corriendo con un centímetro en la cintura mientras miraba con anhelo a una chica delgada. Quedé en shock por la violencia que está relacionada a la palabra gorda., cuando el buscador y me devolvió como resultado imágenes de personas rechazando su cuerpo, queriendo cambiarlo y fomentando la cultura de dieta. Sí, más adelante aparecieron imágenes de personas de corporalidad grande viviendo sus vidas normales, pero lo primero que encontré  fue una catarata de rechazo, odio y estigmatización. Claro que la mayor parte de mi vida odié mi cuerpo,  me tapaba y me moría de calor en verano, para no mostrar mis brazos o mis piernas. Recuerdo una de las primeras veces que me anime a usar musculosa fuera de la soledad de mi casa, elegí una cena familiar, un ambiente seguro….  Uno de los nenes de mi primo, 7 u 8 años, sentado al lado mio, sorprendido me agarró el brazo y me preguntó por qué lo tenía tan grande. Me morí de vergüenza y pasé varios veranos más usando mangas y pasando calor por vergüenza. Crecí con esa enseñanza de que si mi cuerpo no era hegemónico, si no tenia abdomen plano y brazos y piernas delgadas, debía esconderme, sintiendo vergüenza y rechazo, y haciendo todo lo posible por cambiar ese cuerpo tan desagradable a la vista que sorprendía a los niños por su tamaño. Crecí creyendo  que la palabra GORDA era un insulto, cuando es nada más que un rasgo físico igual que flaca, petisa, alta, rubia, morocha o pelirroja. 

Pasaron muchas cosas en el medio, pero acá estoy, media vida después, tratando de normalizar en la sociedad que las personas gordas tenemos el mismo derecho de usar bikinis, no tenemos la obligación de disimular la forma de nuestro cuerpo, y GORDA NO ES INSULTO. Así que si alguna vez usaste la palabra Gorda (o vaca, ballena, lechón o cualquier animal grande) de forma despectiva y para insultar a alguien, te invito a reflexionar sobre eso y a fomentar un cambio. Simplemente no haciéndolo, ya estás sumando.